Las encías son una de las partes más delicadas de la boca. Es por eso que hay que cuidarlas al máximo para tratar de prevenir cualquier problema en las mismas. Si tienes algún desajuste con las encías, lo que tienes que hacer es acudir cuanto antes a tu dentista de confianza. Es necesario evaluar lo que está sucediendo antes de que sea demasiado tarde, pudiendo desembocar todo en alguna patología de más gravedad. En Dental 130 estamos listos para ayudarte en cualquier momento. Queremos que tu boca sea un ejemplo de salud y nos ponemos manos a la obra para conseguirlo. En esta ocasión queremos hablar del retroceso de las encías. Aquí tienes algunas de las causas de su aparición. ¡Controla y cuida tu boca!
Todo sobre el retroceso de las encías
- Enfermedad periodontal: El retroceso de las encías puede ser el comienzo de una enfermedad periodontal, la cual hay que frenar cuanto antes. Tanto la gingivitis como la periodontitis tienen la capacidad de ir destruyendo poco a poco el tejido de las encías. Esto es muy problemático, pero lo peor es que también ataca al hueso que sujeta las piezas dentales. También debes ir al dentista si notas las encías inflamadas o si las mismas te sangran con facilidad ante cualquier cepillado. ¡No dejes pasar el tiempo!
- Mala higiene bucal: Si no realizas el cepillado después de cada comida, lo que estás favoreciendo es la acumulación de placa y sarro en la boca. Todo esto también puede hacer que las encías se vayan inflamando, hasta tal punto que, con el tiempo, comienzan a retroceder. La retracción también se da a causa de un cepillado de dientes y encías muy agresivo. No hace falta ser brusco. Con suavidad también mantendrás tu boca en perfectas condiciones.
- Factores genéticos: Aunque no te lo creas, no siempre cuidar bien la boca significa no tener problemas. El retroceso de las encías es caprichoso y hay personas más predispuestas al mismo que otras a nivel de genética. Además, también hay que contar con que las mujeres, a lo largo de su vida, sufren cambios hormonales importantes en etapas como la pubertad, el embarazo o la menopausia, lo que también favorece, en ocasiones, que aparezcan problemas en las encías.
Estos son los motivos más habituales por los que las encías pueden comenzar a retroceder, pero no los únicos. Malos hábitos como fumar o el bruxismo también lo pueden favorecer. Cuida tu boca con profesionales especializados y evita patologías en el presente y, sobre todo, en el futuro. ¡Te esperamos!



